Los centros de datos ecológicos fallan en su promesa de mejorar la calidad de vida reduciendo costes. ¿Qué quiere decir esto? El tiempo de vida de los servidores, los cuales estan sometidos a un trabajo continuado requieren de condiciones óptimas para no dañar el hardware, y esto no se está solventando correctamente.

Algunos estudios que se han realizado en estos green data centers, han determinado que la mejor solución y prácticamente la única es sustituir este hardware por particiones de trabajo en la nube.

Esa es la única solución práctica que se ha encontrado, ya que un mejor refrijeramiento del hardware, equivale también a un mayor consumo energético ya que este depende del chip principal del servidor con el cual se está trabajando. Esto supone saltarse la línea ecológica de algunas empresas, que bajo tratado o subvenciones por parte del estado, estan sujetas a un consumo no mayor que una cantidad fijada con anterioridad, con lo cual, la implementación de estos servidores de datos, ya supone un gasto energético importante, aun más si tenemos que implementar un sistema de refrigeración.

Esto es precisamente lo que ha causado controversia en las grandes empresas, Green Data, no ha conseguido solventar del todo el problema del consumo eléctrico o combustible como se esperaba.

La solución; la anteriormente mencionada, trabajar con datos en la nube, haciendo particiones de los grandes datos almacenados en los servidores locales, y a través de puertos de contacto vía internet, acceder a ellos. Es una forma sencilla y barata de economizar las instalaciones, su punto negativo, es que requiere de una informatización avanzada para que estos datos de la nube sean de fácil acceso y que por supuesto estén comprimidos para reducir espacio y tiempo de carga.

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